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martes, 8 de octubre de 2019

Zagreb


Zagreb nos ha gustado bastante. Es una ciudad que nos ha sorprendido gratamente, bastante más de lo que esperábamos. Empezamos el día a un tour gratuito ofertado por el hostel y, aunque era en inglés, nos ha servido para orientarnos. A continuación echamos mano de la guía Lonely Planet para “traducir” la información y volvemos a realizar el recorrido con más idea y disparando fotos sin parar.

Nosotros le añadimos una visita al Museo de la Tortura (me ha gustado mucho) y hemos alargado mucho la caminata por la Herradura (una serie de plazas y jardines que se van enlazando y forman una gran U.

Además de eso hemos disfrutado del ambiente de las calles llenas de gente y bares (sobre todo una cercana a la Catedral con bares y restaurantes de comida de muchos países distintos).

Ha coincidido que hoy era el día festivo más importante de Croacia en el que celebran su Independencia . Y nos hemos metido en medio de todo el mogollón rodeados de banderitas, peces gordos, curas en procesión, milikos de gala,… una locura. Nos ha dado un puntito extra al día.

Álbum de Zagreb 

lunes, 7 de octubre de 2019

Croacia



Croacia  es un país en el que se mezclan las influencias centro europeas, eslavas y latinas. Se nota en sus ciudades y en el aspecto variado de sus gentes. La costa Dálmata es una maravilla. conduciendo de norte a sur por la carretera 8 no paras de sorprenderte del paisaje espectacular que te acompaña. Eso sí, también te acompañaran curvas, y un sin fin de pueblos, casas, urbanizaciones, carteles ofreciendo apartamentos,… muy al estilo de lo que fue la Costa del Sol hace años.
                 
Lo que nos ha encantado es la multitud de puertecitos y embarcaderos que jalonan toda la costa, parece como si cada casita tuviera su amarre al lado de la puerta.

Muy bien también sus parques nacionales y la cantidad de bosques que te rodean en muchos momentos. Naturaleza en estado puro donde el agua y el verde toman protagonismo.

¿Algo negativo? Pues la falta de cuidado en muchos lugares y la suciedad que ves por los bordes de las carreteras. Y la gente es, cómo diríamos, un poquillo malage, bastante saboríos. No todo el mundo, por supuesto. Los chavales de la tirolina eran geniales, el camarero de Zadar, una que nos vendió tickets para un parque, una de las policías de aduana… y para de contar. El resto parece que te hicieran un favor. Y destaca también el rechazo que tienen hacia los euros y las tarjetas (aunque esto es más normal por aquello de…).

Una cosa muy curiosa en este aspecto es que al sacar dinero en un cajero acepté la conversión que me daba y cuando me fijé vi que me había robado, literalmente. Cada vez que pagado con tarjeta, y en otro cajero que saqué, me ha salido a 7.3 kunas por cada euro. Él me dio 6.4. Lo peor de todo es que después nos dijeron que si no aceptas la conversión te ofrece otra mejor ¡un cajero regateando! Lo nunca visto.

¿Merece la pena visitar Croacia? Sí, mucho. Pero no esperes mucho buen rollo.

Transición


Etapa de transición la de hoy. Abandonamos Bosnia (esta vez la frontera va rapidito y enfilamos camino a Zagreb  por carreteras secundarias, terciarias y hasta cuaternarias… no se trata sólo de evitar peajes, que también, sino de ver un poquito más y mejor el país. Una vez en la ciudad no nos cuesta mucho llegar hasta el hostel a pesar de estar en pleno centro. Desafortunadamente tenemos que dejar al “niño” durmiendo en un parking. Ni un aparcamiento ni un mísero descampao donde dejarlo.

Después de tantos días asalvajaos se nos hace raro estar en una capital. La primera impresión no es mala, se ve limpia, organizada y bulliciosa. Mañana nos la patearemos a conciencia.

domingo, 6 de octubre de 2019

P. N. de los Lagos de Plitvice


Pasamos nuevamente a Croacia para visitar el Parque Nacional de los Lagos de Plitvice . El paso de la frontera nos lleva unos cuarenta minutos a pesar de haber pocos coches. Desde allí a los lagos es un paseo por una buena carretera.

Llegamos a la entrada 1 y nada más entrar nos tropezamos con la cascada más grande. Sinceramente nos decepcionó un poco. No es fea pero tampoco destaca especialmente. Desde ahí vamos avanzando por una serie de pasarelas, senderos y puentecitos que nos hacen recorrer los lagos inferiores unidos entre ellos por gran cantidad de saltos de agua. Esto sí que es espectacular y vale la pena la entrada. Y más si le unimos el color que tienen esta agua, a pesar de ser un día nublado.

Después cogemos un barquito que recorre el lago Kozjak, el más grande. Tras el barco nuevamente a patearnos los lagos, esta vez los superiores que no tienen nada que envidiarle a los anteriores. La vuelta la hacemos en una especie de trenecillo eléctrico que te da otra perspectiva del entorno cubierto de bosques de hayas, pinos y abetos.

En conjunto nos parece que es el mejor parque que hemos visitado en estos días. Un lugar imperdible para cualquiera que visite Croacia.

A la vuelta nos esperaban otros tres cuartos de hora de cola en la frontera. Y tanto “fresquito” como por la mañana.

Álbum de los Lagos Plitvice 


miércoles, 2 de octubre de 2019

Desembarco del Rey


Hoy hemos dedicado el día a visitar Desembarco del Rey, perdón Dubrovnik, con su Fortaleza Roja incluida. Vale muchísimo la pena recorrer las murallas, plazas, calles y callejuelas. Y más para los que somos unos picaos de Juego de Tronos. Está todo bastante cuidado y organizado y en una mañana bien aprovechada se puede recorrer completo. Eso sí, prepárate para subir y bajar cuestas y escaleras como si no hubiera un mañana. Auténtica etapa rompe piernas. 

Hemos visitados varios museos incluidos en la tarjeta que compramos pero, sinceramente, son bastante prescindibles. Lo imprtante son las murallas. Para el resto no hay que pagar, basta con recorrer sus calles.

Después de comernos un bocata y un trozo de pizza sentados en unos escalones junto a una fuente volvemos al hostel dando un largo paseo.

El inconveniente de Dubrovnik, como muchas ciudades turísticas está en el “desprecio” que a veces se nota hacia los guiris. Evidentemente hay mucha gente (no quiero imaginarme cómo será en verano) y eso es un incordio. ¡Pero viven de esto! Vivimos una sociedad infantilizada en la que parece que los medios de subsistencia nos caen del cielo: no turismo, no fábricas, no puertos, no centrales energéticas, no agricultura ni ganadería modernas,… pues a ver de que coño comemos.

Álbum de Dubrovnik 


martes, 1 de octubre de 2019

DRAKARIS!!!


Después de una noche un tanto ruidosa en el camping volvemos a la carretera 8 rumbo al sur. Nos espera Dubrovnik. Camino cómodo, largo en tiempo por la baja velocidad y unas vistas espectaculares en los muchos kilómetros que forman la rivera de Makarska .

La llegada a Dubrovnik se convierte en un caos. O yo le armo el lío al GPS o es el GPS el que se vuelve loco. El caso es que nos tiramos un buen rato callejeando sin tener ni puta idea de dónde estábamos. Incluso acabo metiéndome en dirección prohibida por una avenida y nos pilla la policía pero Tere les dice que el móvil se ha vuelto loco y nos permiten dar un giro para salir del embrollo con un “be carefull” de despedida.

Después de conseguir llegar al hostel nos vamos buscando la ciudad vieja pero no entramos si no que cogemos el telésferico que nos sube al monte que domina la zona y nos deja unas vistas maravillosas. Bajamos por un camino tortuoso pero agradable y nos ahorramos el precio de la bajada. A continuación compramos algo para cenar y al hostel… pero voy al coche a coger una cosa y me encuentro que me han puesto uno delante bloqueándolo y unos tipos me empiezan a chapurrear lo que entiendo que es que esa zona es privada y no puedo aparcar ahí. Aunque se que es simplemente ganas de dar por culo les dijo que vale, que me quiten el coche y me voy. Ahora toca vacilarme y dejarme allí encerrado así que comienza un civilizado diálogo en el que yo les insulto en andaluz y ellos en croata hasta que por fin puedo largarme no sin antes dejarles un “regalito” en su inmaculado coche. Toca otra vez callejear pero esta vez a oscuras (no gastan mucho en farolas) y sin el móvil hasta que consigo aparcar en un solar junto a un supermercado Konzum.

Rock & Roll


Hoy tocaba rock & roll!!  Nos levantamos tempranito y rumbo a Omis para cruzar el cañón del río Cetina en tirolina. Ocho cables que suman 2100 m en total y alcanza los 150m de altura. Confieso que anoche hubiera preferido que lloviera o algo para no poder hacerlo. Estaba cagaíto. Ahora no puedo alegrarme más. Hemos disfrutado como niños chicos. Los monitores se han enrollado muy bien y el grupo de 10 personas que formábamos hemos encajado bien. Si no fuera por el precio hubiera repetido nada más terminar.

Después un bocata, un bañito en la playa del camping y en bus hacia Split . Las sensaciones con esta ciudad son un tanto contradictorias. Está toda llena de puestos callejeros, tiendas y bares aprovechando cualquier hueco en  murallas y monumentos dificultando poder visitar y ver bien el Palacio de Diocleciano . Pero la convierte en una ciudad muy viva y ambientada. Así que toca disfrutarla como es y punto.

Álbum del Palacio de Diocleciano  

Álbum de Zipline 


domingo, 29 de septiembre de 2019

Parque Nacional de Krka




Desde Zadar nos dirigimos hacia el sur para visitar el Parque Nacional de Krka. Aunque en principio teníamos previsto entrar por Skradin y coger el barco nos encontramos un control de la policía que nos avisó que la carretera estaba cortada. Así que cambiamos de planes y entramos desde Lozovac.

Este parque sí que es una maravilla. Muchísima agua y una vegetación que llega a recordar un poco a los manglares. Había bastante gente pero era soportable, sólo en los puntos clave para las fotos te veías un poco atosigado. El agua se mueve por todas partes en pequeños saltos, cascadas encadenadas, rápidos, laguitos, pozas,… algo genial.

Después del parque buscamos la carretera 56 que, nuevamente hacia el sur, nos lleva hasta Split. Una vez en el camping comemos un bocata, montamos la tienda y a la playa que la tenemos a tiro de piedra de nuestra parcela. 





sábado, 28 de septiembre de 2019

Zadar y P. N. Paklenica


Esta mañana hemos desandado un poco del camino de ayer (casi una hora 
de coche) para ir al Parque Nacional de Paklenika. Hemos hecho un sendero de 14 kms (mitad subida, mitad bajada) del que la primera parte nos ha decepcionado. Mucha gente, bastante artificial y muy seco el río. Lo único destacable los que por allí practican escalada.

Más adelante la cosa mejora conforme nos adentramos en el desfiladero. En cualquier caso nada que ver con el desfiladero de los Gaitanes por ejemplo. Supongo que en primavera con mucha más agua será mucho mejor y valdrá la pena la visita pero en estás fechas creo que es totalmente prescindible. 


  
De vuelta en Zadar echamos la tarde  pateándonos la península, entrando por las Puertas de Tierra (sí, como en Cádiz) y desde allí seguir sus callejuelas encontrando murallas,  plazas e iglesias (una de ellas, la de san Donato, Bizantina circular) y el foro romano con restos muy interesantes.

Como colofón nos plantamos en la punta de la península para ver una puesta de sol extraordinaria mientras oímos los sonidos que produce el Órgano del Mar

Álbum de Zadar y Paklenica 



Llegando a Croacia


Abandonamos Eslovenia hacia Croacia por un pequeño paso fronterizo sobre el río Kolpa donde, por primera vez nos encontramos una barrera y nos piden los pasaportes. Pasamos sin problema y buscamos la carretera 23 que nos llevará, evitando peajes, hasta Senj en la costa del Adriático. Y desde allí, también sin peajes, por la carretera 8 hacia el sur hasta Zadar.

Muchas horas de coche a paso tranquilo que se ven compensadas por la maravilla del paisaje de la costa Dálmata con sus islas e islotes que nos acompañarán durante muchos kilómetros.

Dalmacia 

Una vez en Zadar damos un paseo por la península que forma el centro de la ciudad. Bares en cada rincón y mucho ambiente que, en cierto modo, nos recuerda al del casco antiguo de Tarifa. Para rematar el día cenamos bastante bien en un jardín chulísimo y a buen precio para el lugar y lo que comimos.
Eso sí, ahora tocar hacer cábalas con el cambio de euros a kunas, pagar con tarjeta o efectivo, sacar de cajeros con textos incomprensibles, … en fin, los gajes del oficio. 


jueves, 5 de septiembre de 2019

Cuenta atrás



Esto está a pique de un repique y la primera temporada se nos viene encima. En poco más de una semana iniciamos el camino que nos llevará a recorrer gran parte de lo que fue el Imperio Austro-Húngaro. 

Tras recorrer España de sur a norte y atravesar Francia hacia el este entraremos en Italia. Echaremos una miraíta a Trieste y rápidamente llegamos a Eslovenia. Allí dedicaremos tiempo a las montañas alpinas, lagos espectaculares, cuevas con un castillo en su interior, bosques en los que habitan osos, Liubliana, viñedos, pasos de montaña de cuidado, restos de la I Guerra Mundial,…

Ya en Croacia recorreremos sus costas llenas de islas, parques naturales con desfiladeros, cascadas, lagos y más osos (que no falten). ¿Disfrutaremos? de una tirolina de 2.5 km sobre el río Cetina. Y, por supuesto, nos acercaremos hasta Desembarco del Rey a ver que ha quedado tras el paso de la Kalesi.