domingo, 29 de septiembre de 2019

Eslovenia




Una vez que hemos dejado atrás Eslovenia es buen momento para resumir un poco, y sobre todo, comentar las sensaciones que nos quedan.

Si tenemos que resumir el país con una sola palabra esta sería “civilizado”. Desde que entras el primer día esa es la sensación que respiras. Las carreteras son buenas, están bien señalizadas todas. Cualquier ciudad, pueblo o aldeíta tiene sus indicaciones, su carril bici, sus casas acabadas y con una imagen agradable. Se respira seguridad, apenas hemos visto un policía, dejas el coche con cosas a la vista y no lo ves peligroso. En ese aspecto nos recuerda bastante a Islandia.

sábado, 28 de septiembre de 2019

Zadar y P. N. Paklenica


Esta mañana hemos desandado un poco del camino de ayer (casi una hora 
de coche) para ir al Parque Nacional de Paklenika. Hemos hecho un sendero de 14 kms (mitad subida, mitad bajada) del que la primera parte nos ha decepcionado. Mucha gente, bastante artificial y muy seco el río. Lo único destacable los que por allí practican escalada.

Más adelante la cosa mejora conforme nos adentramos en el desfiladero. En cualquier caso nada que ver con el desfiladero de los Gaitanes por ejemplo. Supongo que en primavera con mucha más agua será mucho mejor y valdrá la pena la visita pero en estás fechas creo que es totalmente prescindible. 


  
De vuelta en Zadar echamos la tarde  pateándonos la península, entrando por las Puertas de Tierra (sí, como en Cádiz) y desde allí seguir sus callejuelas encontrando murallas,  plazas e iglesias (una de ellas, la de san Donato, Bizantina circular) y el foro romano con restos muy interesantes.

Como colofón nos plantamos en la punta de la península para ver una puesta de sol extraordinaria mientras oímos los sonidos que produce el Órgano del Mar

Álbum de Zadar y Paklenica 



Llegando a Croacia


Abandonamos Eslovenia hacia Croacia por un pequeño paso fronterizo sobre el río Kolpa donde, por primera vez nos encontramos una barrera y nos piden los pasaportes. Pasamos sin problema y buscamos la carretera 23 que nos llevará, evitando peajes, hasta Senj en la costa del Adriático. Y desde allí, también sin peajes, por la carretera 8 hacia el sur hasta Zadar.

Muchas horas de coche a paso tranquilo que se ven compensadas por la maravilla del paisaje de la costa Dálmata con sus islas e islotes que nos acompañarán durante muchos kilómetros.

Dalmacia 

Una vez en Zadar damos un paseo por la península que forma el centro de la ciudad. Bares en cada rincón y mucho ambiente que, en cierto modo, nos recuerda al del casco antiguo de Tarifa. Para rematar el día cenamos bastante bien en un jardín chulísimo y a buen precio para el lugar y lo que comimos.
Eso sí, ahora tocar hacer cábalas con el cambio de euros a kunas, pagar con tarjeta o efectivo, sacar de cajeros con textos incomprensibles, … en fin, los gajes del oficio. 


jueves, 26 de septiembre de 2019

Valle del Krka y bosque de Kocevski Rog


Dejamos atrás Liubliana y nos encaminamos al valle del Krka empezando por el nacimiento del río en la aldea que lleva el mismo nombre. La carretera avanza paralela al río por paisajes espectaculares. Nos ha encantado el castillo de Zuzemberk, poca cosa a priori pero muy completo y dando gran sensación de realismo a pesar de haber tenido que ser reconstruido tras los combates de la II Guerra Mundial.

Continuando el camino en Soteska nos desviamos hacia los bosques de Kocevski Rog por una carretera de montaña embutida en vegetación. Allí dejamos el coche y hacemos una rutita que nos lleva hasta El campamento Baza 20 desde donde se dirigió la lucha de los partisanos yugoslavos contra los nazis. Trasteando por los alrededores conseguimos encontrar también el Bunker 44, un hospital de campaña y el pequeño cementerio donde enterraron a los que cayeron en combate. Y todo rodeado y cubierto ppor una vegetación exuberante.
Desandamos camino para volver al valle del Krka y visitar Otocec y su castillo por una carretera  que cruza el río por puentes de madera. La última visita era Kostanjevica na Kaki, un pequeño pueblo en una isla del río. La verdad es que nos ha decepcionado, no tiene nada interesante.

Acabamos el día cerca de Metlika. Teníamos previsto dormir en un camping pero la amenaza de lluvia nos ha hecho cambiar de planes y quedarnos en una habitacioncita en una granja junto al río Kolpa rodeados de gallinas, cabras y gatos, muchos gatos. Una maravilla.




miércoles, 25 de septiembre de 2019

Liubliana

 
Hoy tocaba convertirnos en urbanitas y dedicar el día a conocer Liubliana. Es una ciudad pequeña para ser la capital de un país (no llega a los trescientos mil habitantes) y se recorre fácilmente a pie. Tiene una larga historia que se remonta al asentamiento romano de Emona del siglo I A.C.

Además del inevitable  castillo, destacan unas calles adoquinadas tranquilas y agradables para pasear con una arquitectura muy atractiva. En este aspecto destaca lo mucho creado por Joze Plecnik

Empezamos nuestro recorrido por el parque Tivoli, una gozada de naturaleza al lado del centro, lleno de gente paseando, corriendo o montando en bicicleta. Aquí todo el mundo la usa: familias enteras, gente joven y mayor, tipos trajeados con sus maletines, niñas pijas con sus tacones y trajecitos,… (ayuda el que no haya cuestas je je je). Justo después entramos en una iglesia ortodoxa serbia, curiosa por fuera y muy bonita y colorida por dentro. Incluso estuvo charlando con nosotros un rato el cura en un español bastante bueno (me contuve y no hice ninguna broma blasfema, aunque me costó).

A partir de ahí estuvimos callejeando dejándonos llevar y encontramos la muralla romana con su “pirámide”, el río Liublianica y sus puentes ( a destacar el Triple), iglesias y catedrales, plazas enormes y pequeñitas, fachadas originales y, para terminar, la subida al Castillo antes de volver al albergue.

El único inconveniente ha sido la lluvia que nos ha acompañado a ratos durante todo el tiempo. Aunque, por otro lado, le ha dado un puntito especial al día.




martes, 24 de septiembre de 2019

Skofja Loka y Monte Lubnik


Día poco ajetreado en el que visitamos la ciudad medieval de Skofja Loka. Un gustazo pasear por sus calles que te transportan a siglos atrás. Y a pesar de eso todo muy bien cuidado. Gran mezcla de historia y modernidad.



A continuación vamos hacia la aldea de Breznica por una preciosa carretera de montaña (otra más) y desde allí subir al monte Lubnik. Una buena caminata con kilómetro y medio de subida continua y empinada, más su correspondiente bajada. A pesar de todo no se ha hecho demasiado dura.


Desde allí, y después de un bocata y una cervecita, carretera y manta hacia Lubliana. Paseíto por un parque y a descansar.

Álbum de Skofja Loka y monte Lubnik 





lunes, 23 de septiembre de 2019

Bled: gargantas, lagos y castillo


Hemos pasado la noche en un albergue en Lesce, cerquita de Bled. En principio teníamos previsto quedarnos esta noche y la siguiente en un camping junto al lago pero la lluvia ha hecho que cambiemos los planes. Y hemos acertado porque el día ha estado changuillo para estar acampados. El albergue está muy bien ¡tenemos una habitación para nosotros solos! El único inconveniente es que está junto a una iglesia y l cura es un psicópata. Toca las campanas cuando y cuanto le da la gana sin seguir ningún esquema reconocible. Menos mal que durante la noche ha estado quietecito pero a las 7 de la mañana han sonado un mínimo de 50 campanadas seguidas.

Lo primero que hicimos fue dirigirnos hasta Podhom para realizar la ruta de la Garganta Vintgar. Una auténtica maravilla de la naturaleza escavada por el río Radovna. Paredes verticales, vegetación exuberante y aguas limpísimas y muy bravas. La única pega, pagar 10 € para poder entrar.


 Ruta por la garganta Vintgar
 
Desde allí nos fuimos al Castillo de Bled (otros 11 € más 3 € del parking, aquí hay que pagar para todo). Está bien y sólo por las vistas sobre el lago ya vale la pena la entrada pero, para mi gusto, muy inferior al de Predjama.


La última etapa ha consistido recorrer los lagos Bled y Bohinj. Que si el primero es una maravilla el segundo lo supera.