Por delante cinco años y más de cincuenta países. Ríos, ciudades, montañas, mares, gentes, selvas, desiertos, culturas, comidas,... empezamos en 3... 2.... 1
domingo, 24 de noviembre de 2019
miércoles, 13 de noviembre de 2019
Egipto
Pasaron cuatro años hasta 1999
para que pudiéramos volver a pegarnos
otra escapada. Aunque esta vez fue por todo lo alto. Nada menos que Egipto, un
país con el que soñábamos desde hacía mucho y que veíamos como algo
inalcanzable. Pero lo alcanzamos y no nos defraudó, es más llegó a
sorprendernos.
Jorge ya había crecido y nosotros
madurado un poquillo, lo que nos permitió sacar mucho provecho al viaje. Además
conocimos a un grupo estupendo de gente con los que nos divertimos muchísimo. Hoy
día, 20 años después, aún mantenemos una buena amistad con algunos de ell@s.
Fueron quince días increíbles con
su crucero por el Nilo, la escapada al Mar Rojo y la inmersión total en el caos
de El Cairo. Calor, mucho calor, de día y de noche. Bazares, pirámides,
templos, estatuas, snorkel, camellos, trapicheos, fiestas, comidas buenas y
malas, museos brutalmente caóticos. Todo dejó su huella en nosotros pero lo que
nunca podré olvidar es lo la emoción que sentí al ver por primera vez el arte
egipcio en el templo de Edfú. Después vinieron maravillas: Assuan, Tebas,
Luxor, Karnak, el valle de los reyes, el palacio de Hatshepsut, Giza, … pero
nada como aquel primer momento.
Debut internacional
Ahora que ya pasó la primera
temporada, y mientras preparamos la siguiente, vamos a echar la vista atrás y
hacer un repasito al camino que nos ha traído hasta aquí.
La primera vez que tuvimos que
tirar de pasaporte fue en una escapadita de un día a Marruecos. Sería 1984 o
1985 y fuimos con unos amigos en su coche desde Ceuta hasta Tánger. No hay
fotos de aquel viaje, ni siquiera recuerdo si teníamos cámara. Lo que sí
recuerdo es que lo pasamos muy bien y descubrimos un Marruecos muy parecido a
la España de entonces aunque con sus peculiaridades sobre todo en el trato con
la “autoridad”.
Una década después pillamos un
avión y nos fuimos a París con el retoño. Típico viaje a Disneyworld, en el
disfrutamos los tres como niños chicos, y extensión a París. Organizado por un
amigo de una agencia, no eran tiempos de Internet, aunque con bastante libertad
de movimientos. La cámara era de carrete y muy corrientita, y eso se nota en
las fotos (pocas y de poca calidad).
Fue una experiencia inolvidable
que nos metió a los tres en el cuerpo el gusanillo de los viajes.
martes, 5 de noviembre de 2019
Haciendo cuentas
Como ya habíamos avisado, hoy nos toca hacer un repasito a lo gastado
durante el viaje que acabamos de realizar. Lo primero que tenemos que decir es
que nos hemos ajustado bastante al presupuesto que habíamos calculado. En algunos
aspectos nos hemos pasado (270€ en la comida y 230€ en hospedaje) pero en otros
hemos compensado con creces (270€ en gasolina y otros 270€ en entradas,
actividades, bus…). Por otro lado en los días que hemos estado en España nos
hemos pasado en unos 90€. Resumiendo, en el presupuesto total nos hemos colado
en 29€. Vamos, que gestiono mejor que cualquiera de los politicuchos que
manejan nuestros dineros.
Concretando por apartados, en
hospedaje (incluyendo aquí hostels, camping, apartamentos, lavadoras y el
inevitable Impuesto Revolucionario turístico de muchos lugares) hemos gastado un total de
1.010€. Muuuuchooo, pero no tanto si vemos que son 14€ por persona y día.
El siguiente concepto que se
lleva una barbaridad es la comida (compras en supermercados, restaurantes,
chiringuitos, artículos de limpieza e higiene, gas… y alguna alegría en forma
de gin tonic o helado). Tanto como 1.021€, es decir, 14,20€ por persona y día.
En entradas, actividades, bus,
tranvía, barco,.. el gasto se reduce ya que han sido 630€ (8,75€ por persona y
día). Aquí el pellizco gordo lo han pegado la tirolina de Omis y la cueva y
castillo de Postjona y Predjama.
En peajes y parkings nos hemos
gastado 235€ (3,26€ por persona y día), y eso a pesar de lo que hemos luchado
por evitarlos. En gasolina hemos gastado 726€ (10€ por persona y día, o 7,6€
por cada 100kms) bastante menos de lo que preveía Vía Michelín que no está nada mal y más teniendo en cuenta el precio de la
gasolina en Francia y sobre todo Italia.
El gasto global ha sido de 45€
por persona y día. Para conseguirlo hemos tenido que currarnos el tema y
calentarnos la cabeza para librarnos de peajes y parkings, buscar alternativas low
cost en Internet como en el caso del barco por el Danubio en Budapest, pelearnos con cajeros
tramposos, buscar Lidl y otros similares, fijarnos en el precio de la gasolina de cada gasolinera, utilizar la tarjeta Campingcard ACSI
que tiene buenos descuentos en temporada baja, reservar hostels con Hostelworld
y apartamentos con Booking después de escudriñar mucho y arriesgarnos a que nos
saliera rana (como pasó en Zadar o Viena) y no siendo exquisitos a la hora de
comer disfrutando de un bocata o una sopita (afortunadamente cerveza, vino,
queso, chocolate y vodka hemos encontrado a buen precio en todos lados).
Eso sí, cada euro y cada céntimo
los hemos exprimido y disfrutado a tope. Y si le restamos lo que hubiéramos
gastado durante este mes y medio en casa pues… ya no parece tanto.
jueves, 31 de octubre de 2019
En ruta
El tercer miembro del equipo se
ha portado como un campeón. Han sido 9.465
kms por todo tipo de carreteras. Con
lluvia, frío, calor e incluso nieve y ahí ha estado el tío al pie del cañón.
Hasta nos ha dado cobijo un par de noches y hemos cocinado dentro cuando la
lluvia o el viento no nos permitían hacerlo fuera. Y hemos aprovechado el
espacio al centímetro, pero ha cabido todo lo necesario.
El único problema se ha
presentado cuando en Barcelona, ya casi al final de nuestra aventura y tras
varios días parados, la batería ha dicho hasta aquí llegamos. Asistencia en
carretera, buen servicio, batería nueva y 97 € que cambian de bolsillo. Todo no
puede ser perfecto. Y la “vidente” ya había vaticinado que podía pasar…
En cuanto a las carreteras las ha
habido de todo tipo. Desde grandes y cuidadas autopistas hasta caminos de
cabras como alguno de Bosnia. Zonas muy bien señalizadas y otras caóticas.
Libres, con peaje (las menos) y con “viñetas”… https://www.onroadmagazine.com/sistemas-de-peaje-por-vineta/
Dentro de las ciudades no nos ha
ido mal la cosa, aunque hay que reconocer que Dubrovnik y, sobre todo, Budapest
tienen un meneo.
La mayoría de las veces, a pesar
de tener el hostel en el centro de grandes ciudades, hemos conseguido aparcar
gratis con más o menos facilidad, o pagando cantidades pequeñas. Sólo en Zagreb
nos vimos obligados a soltar una pasta en el parking.
Un caso especial ha sido
Zaragoza. Aquí hemos aprovechado una muy buena oferta de parking combinado con
el tranvía donde puedes dejar el coche por 0.06 € la hora si coges el tranvía
un par de veces en 24h (a 0.75 € el viaje). 5.2 € por 26 horas de parking y 4
viajes en tranvía. Una ganga.
Por último hay que referirse a
los conductores. En general no podemos decir que nos hayamos encontrado con
mucho loco. Salvo algún zumbao la gente ha ido bien tanto en velocidad como
adelantamientos y demás. Quizás en Italia es donde más trabajosilla ha estado
la cosa, sobre todo cuando se te pegaba alguno al culo encimándote mientras
ibas hecho un lío buscando por donde coger.
Resumiendo: a pesar de las muchas
horas de coche que te dejan agotado en ocasiones, a pesar del mucho buscar
rutas en mapas y gps, a pesar buscar señales donde las había y donde no, a
pesar de las curvas en subidas y bajadas al atravesar según que montañas, a
pesar de circular por todo tipo de carreteras,… a pesar de todo eso, y de lo
que se nos pueda olvidar, han valido la pena los kilómetros recorridos.
miércoles, 30 de octubre de 2019
Último capítulo
El martes lo dedicamos a
descansar ¡qué gustazo levantarse tarde!, pasear por Madrid y recrearnos en una
cata que nos tenía preparada Carmen.
Y el miércoles 30 se acaba la
temporada con 8 horas de carretera por la A5 y la Ruta de la Plata hasta
desembocar en Andalucía y, con un último tironcito llegar hasta el Sur del Sur. Ha sido un mes y medio intenso, con muchas vivencias,
mucho visto y disfrutado, mucho para recordar. Y se ha hecho corto. Mentiría si
dijera que no apetece volver a casa, pero también mentiría si no reconociera
que mañana mismo nos pondríamos otra vez en ruta.
En estos próximos días comentaremos cómo
ha sido el viaje desde el punto de vista del coche y la carretera y
resumiremos la parte económica para poder hacerse una idea de por dónde sale
la broma.
Y, a partir de ahora, a preparar
la segunda temporada que dentro de unos meses nos llevará por un montón de
países de cuatro continentes durante, más o menos, dos años. Mientras tanto
iremos poniendo por aquí cositas de viajes anteriores para amenizar la espera.
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